Por todos es conocido que el fútbol es el deporte más visto y practicado sobre la tierra, es difícil encontrar alguna persona que sea totalmente indiferente ante el desarrollo del mismo. Es practicado en los cinco continentes, cada uno de ellos tiene una federación que lo controla y regula en los lugares que le corresponde.
La Conmebol es el ente encargado de dirigir el fútbol del sur de nuestro continente. Organiza los torneos más importantes a nivel de clubes y selecciones en sus diferentes categorías, además de controlar, regular y administrar lo relacionado con cada una de las instituciones deportivas que participan en dichos certámenes. Por fortuna cuenta con la colaboración de la confederación de cada uno de los países que la componen.
En el caso de nuestro país, la Confederación Colombiana, es la encargada de velar por los intereses del fútbol organizado.
Al realizar un breve análisis del cumplimiento del objetivo social de esta actividad deportiva, como es el de contribuir al desarrollo psicosocial de un sector importante de la población entregando recreación, Elkín Darío Grajales, estudioso del tema sostiene: “Sinceramente pienso que el nivel del fútbol colombiano es deplorable. Existe una falta de estructura total en los equipos, ni los directivos, ni los cuerpos técnicos están preparados adecuadamente para desempeñar sus cargos. Esta muy influenciado por vicios de empresarios, cuyo único propósito es enriquecerse con el esfuerzo realizado por otros, añadiendo por supuesto los niveles de corrupción del estado, que impiden organizar la actividad deportiva de manera eficiente y competitiva”.
Esto no parece estar para nada alejado de la realidad lo que se pone en evidencia clara con los resultados obtenidos por el país, durante la última década, a nivel internacional: Una copa América en 2001, la Copa Libertadores ganada por el Once Caldas en 2004, un Sudamericano juvenil logrado por la selección sub 20 en 2005, apariciones decorosas en los mundiales juveniles sub 20 y sub 17, de ahí en adelante, participaciones dignas de algunos clubes en los torneos sudamericanos como ha sido el caso del Cúcuta Deportivo, Deportes Tolima, América de Cali, y algunas veces Atlético Nacional.
La selección mayor no asiste a un mundial desde 1998, celebrado en Francia , organizado por la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado), es el torneo mas grande e importante de este deporte, a pesar de la gran cantidad de oportunidades que brindan las eliminatorias sudamericanas donde clasifican 4 de 10 equipos y el que quede en quinto lugar tiene la oportunidad de disputar un repechaje para asistir al evento orbital, aun así la selección no ha alcanzado los puntos necesarios para acceder a los mundiales de Corea – Japón en 2002 ni Alemania 2006, lo que ha permitido que se vaya desvaneciendo de la retina del espectador las buenas actuaciones de nuestra selección en los mundiales de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, donde había sido favorito en los dos certámenes. En la fase previa a estos dos eventos, tuvo actuaciones brillantes como el 0 – 5 ante Argentina en el estadio Monumental, donde resalta el gran nivel de juego que practicaban sus jugadores y un estilo propio que llenaba gratamente el ojo de los conocedores verdaderos de este deporte. Por estas razones, Pele y Franz Beckenbauer, en más de una ocasión no dudaron en llenar de elogios la selección al punto de darla como favorita para ganar dichos torneos orbitales.
El balompié practicado en nuestro medio no tiene mucha difusión en el resto del continente. En Brasil por ejemplo, según el jugador colombiano Jonathan Steven Monsalve que milita en las inferiores del Club Corinthians de Sao Pablo: “ No se ve el fútbol colombiano, por lo tanto poco se sabe de su practica por parte de los aficionados brasileros, hay muy poca información, lo que me entero es vía internet. Pienso que esto está ligado completamente a la pobreza de sus resultados a nivel clubes y selecciones en el pasado cercano”.( Conversación personal, Mayo 15 /08)
La selección brasilera es la más ganadora de todas, sus clubes son reconocidos universalmente y ganan torneos internacionales a menudo, y sin duda alguna el jugador brasilero tiene una capacidad técnica considerada innata para la practica de este deporte, siendo el más apetecido por los clubes más poderosos del mundo, se considera esa sociedad, una fábrica de estrellas, un caudal de talento que nunca se agota. Aunque no contamos en Colombia con esa capacidad que desde pequeños tienen los brasileros, el jugador de nuestro país también es reconocido por tener una buena técnica y fundamentación lo que complementándolo con sacrificio, compromiso , dedicación y otros factores seguramente le dejaría muy buenos dividendos al balompié de nuestro país, según Elkin Darío Grajales la diferencia entre nuestro fútbol y el brasilero pasa principalmente por “La organización, me refiero a que en Brasil se encuentran clubes deportivos con todas las de la ley, aquí lo que hay son equipos de fútbol, un concepto muy diferente a lo que es un club. Por otro lado, la preparación de todos los componentes de la estructura, dirigentes, cuerpos técnicos, jugadores. Pero lo más importante es que son fieles a una identidad, a un estilo propio, que los ha llevado a ser considerados los mejores del mundo”( Conversación personal, Mayo 20/08)
Con estas consideraciones, se puede concluir que en Brasil es mucho mas difícil para un joven entrar en un club profesional y pensar en triunfar, debido a la gran competitividad que hay en el medio y el talento que demuestran sus jugadores, en el caso de Jonathan Steven Monsalve ocurrió totalmente al contrario: “Mientras que en varios clubes de Colombia fui rechazado por ser bajito y flaco, allá lo que valoraron fue mi talento y capacidad, me ayudaron a complementarlas con trabajo físico para ganar en masa muscular lo que ahora me hace rendir mucho mejor y sentirme bien conmigo mismo y con lo que le puedo entregar al equipo, en Brasil me pulieron, mientras que aquí prácticamente me despreciaron”. (Conversación personal, Mayo 15/08)
Juan Camilo Uribe González, joven hincha del Atlético Nacional participe de la barra Los del Sur , compartimos en el Atanasio Girardot el partido entre Atlético Nacional y Envigado FC por la Copa Postobon, partido de segunda división, celebrado el miércoles 4 de junio del 2008 con escasa asistencia. Para Juan Camilo, esta por encima el sentimiento y la pasión que siente por su club que el resultado o el desarrollo mismo de los partidos, a diferencia de otros hinchas donde el interés primordial es alentar a su equipo, ir al estadio, se ha convertido en una tradición” Para mi ir al estadio es la ilusión de cada 15 días, algo que espero con muchas ansias, ver a mi equipo del alma salir vencedor ante cualquier rival. Sin embargo el resultado no es lo mas importante lo primordial es acompañar al equipo, ese que nos da tantas alegrías y al que hay que apoyar mucho mas en los momentos difíciles, junto con todos los amigos y seguidores de la barra”.(Conversación personal, 4 de junio/08)
Los jugadores pasan, los presidentes y dirigentes igual, pero la institución y su hinchada se mantienen, se convierten en piezas claves de la estructura futbolera. Para muchos espectadores, el nivel de juego y los resultados pasan a un segundo plano, el éxtasis que se siente, el amor a una institución es lo más importante y todo lo que conlleva ese sentimiento es lo que verdaderamente los hace felices. El fútbol sin seguidores no sería absolutamente nada.
Fuentes
Jonathan Steven Monsalve
Juan Camilo Uribe Gonzales
Elkin Darío Grajales
www.conmebol.com
www.golgolgol.net